Texto para Samuel Armas


Este es mi primer texto como historiador del arte, una reseña a la obra del joven pintor avilesino Samuel Armas; texto que se puede leer en su página web, a la que, desde aquí, os invito a entrar:

http://samuelarmasart.jimdo.com/

 

Samuel Armas, pintor.

“Sólo hay originalidad verdadera cuando se está dentro de una tradición. Todo lo que no extradición es plagio.” Eugenio d´Ors.

En una de las fachadas del Casón del Buen Retiro -el museo que acogió al Guernica de Picasso tras su larga estancia en Nueva York- se puede leer el famoso aforismo de Eugenio d´Ors “todo lo que no extradición es plagio”. La original obra del joven pintor avilesino Samuel Armas (Avilés, 1992) se puede enmarcar dentro de la larga tradición de la pintura figurativa de la escuela española, con evidentes influencias tanto de estos viejos maestros del pasado como de la de su profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Avilés, Amado Hevia, Favila, pintor, escultor, docente y uno de los máximos representantes del arte figurativo asturiano de los últimos 40 años.

La soltura de la pincelada de Samuel Armas y la velocidad con que ejecuta la mayoría de sus obras son debidas tanto a su pasión juvenil por la pintura como a una de sus aficiones artísticas preferidas: la pintura rápida, a cuyos certámenes es un asiduo participante, por desgracia para el resto de los concursantes. Otra de sus pasiones es el plenairismo, la pintura al aire libre. Con apenas 20 años gana su primer certamen de estas características y siempre que puede prepara su maletín de trabajo y se va a pintar marinas, paisajes rurales, vistas de ciudades o fiestas tradicionales asturianas utilizando, como ya hicieron los maestros de la escuela de Barbizon o los impresionistas franceses, la variable e inestable luz natural. Su dominio absoluto del dibujo no le impide pintar alla prima cualquier tema que se proponga o le propongan con una sorprendente soltura. Las pinceladas largas y rápidas, gruesas en ocasiones, que su mano izquierda traza en diagonal, curvadamente o en zig-zag enmarcan al motivo principal y le dan a la obra una gran sensación de movimiento, una de las características estéticas más notables que tienen sus cuadros. Esto hace que muchas de sus obras parece que tienen vida, que se están moviendo, que están en continuo cambio. Para lograrlo, los colores que utiliza son vivos, puros en ocasiones: vitales. Su paleta cromática es vibrante, colorista y expresa sus sentimientos a base de manchas de color, como ya hicieron hace más de un siglo los fauvistas, con Matisse a la cabeza, con quienes podemos emparentarlo en este aspecto. Si uno se acerca mucho a una de sus obras notará un despliegue de pinceladas de colores variados, salpicaduras de diversos tamaños, gotas de colores, borrones o en ocasiones zonas donde se deja al desnudo el soporte pictórico o la imprimación. Los recursos técnicos que emplea para lograr sus objetivos son muy numerosos -está experimentando continuamente en este campo- y están a la vanguardia de lo que se hace actualmente en el mundo artístico.

Uno de sus pintores favoritos de la escuela española -como lo es, también, de Amado Hevia, Favila– es el maestro Sorolla, al que le unen tanto el amor por la luz natural como el empleo de los colores vivos o la belleza de las escenas familiares y cotidianas. Este último aspecto es un punto importante en su, por ahora, corta trayectoria vital y artística. Su hermano, sus padres o sus amigos y familiares suelen ser los motivos principales de sus obras más personales, de esas obras en donde Samuel Armas trata dar todo lo que lleva dentro y sacar lo mejor de sí. Para ello utiliza su cámara de fotos para detener el tiempo, para congelar el instante decisivo que posteriormente mejorará en su estudio quitándole elementos inadecuados o añadiendo cualquier otro que aporte algo al resultado final. Su hermano pequeño Rubén es una inspiración constante y un cómplice habitual en sus estudios sobre la luz y la composición. Así, Rubén jugando con una cuchara, durmiendo en su cama, tumbado mirando por la ventana o sentado en el salón de su casa, son algunos de los temas improvisados y originales que le sirven como ejercicios estilísticos y para ejercitar una capacidad que tiene desde niño: la de encontrar motivos pictóricos en cualquier parte y en casi cualquier situación, por muy anodina que ésta parezca a simple vista. El talento creativo de Samuel Armas es capaz de crear obras de gran calidad a partir en gestos cotidianos invisibles -o que pasan totalmente desapercibidos- para la mayoría de las personas que no poseen su visión artística de la belleza de lo simple y fugaz de la vida diaria.

Asimismo tiene la inmensa suerte que sus padres Loli y Joaquín son las personas que más le apoyan en todo lo referente a la pintura. Recorren encantados toda la geografía regional y nacional acompañándolo a certámenes, concursos y exposiciones, consiguiendo de esta manera, a mi modo de ver, trasmitirle una gran confianza en sus proyectos artísticos. Confianza que nuestro pintor hace patente al mostrar una gran seguridad en su pincelada y una fuerte decisión a la hora de enfrentarse con los diferentes motivos pictóricos.

Mención aparte merecen sus tondos, sus obras en formato redondo, que aunque nos parezcan trabajos muy arriesgados por su aspecto, no son sino guiños a la tradición artística. Sólo hay que recordar obras tan conocidas como el Tondo Doni de Miguel Ángel o la Cabeza de Medusa del otro Miguel Ángel, el Merisi da Caravaggio. A diferencia de estos maestros italiano, Samuel Armas construye sus paisajes circulares llenos de luz, color, expresión y movimiento, llevándonos visualmente, pese al formato, al terreno que mejor domina.

Estamos, pues, ante la obra de un pintor no sólo prometedor -que también lo es, debido a su corta edad-, sino ante la de un verdadero maestro de la pintura rápida y del uso del color y el movimiento, y al que hay que seguir muy de cerca para ser testigos de su evolución artística. Su talento natural, su afición por todo lo relacionado con el arte y su capacidad innata para el trabajo son tres factores importantes que juegan muy a su favor.

Miguel Ángel Alonso Treceño, graduado en Historia del Arte.

Avilés, 15 de septiembre de 2014

MAAT

Anuncios

Acerca de dibujarconluz

Fotógrafo aficionado y aficionado a mil cosas.
Esta entrada fue publicada en artículo, general y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s